domingo, marzo 25, 2007

El post obligado

Tarde o temprano iba a tener que hablar de esto y hoy el día lo amerita. Soy un cuida-casas. Escribo esto desde la tercera casa que cuido en este verano. Son las siete de la mañana del domingo. Vengo de una fiesta muy lejos de la casa de mis padres pero cerca de la casa que cuido actualmente. Salí de la fiesta y fui a la parada de un colectivo que frecuento ultimamente como si lo tomara de toda la vida. Bajo y mientras hago las cuadras hasta la casa amanece, el cielo es de un rosa furioso. Es como mi barrio. No porque se parezca al de donde vengo, sino porque ya lo siento mío. Desarrollé en este último tiempo mi capacidad de adaptación a niveles insospechados. Entiendo en carne propia la teoría de la evolución. Es posible!
Fueron tres casas muy lindas por cierto. Pero hay un común denominador en lo que consierne a las fallas: las tres casas tienen cocinas muy débiles en las que se nota que nadie cocina. No es que me dedique demasiado a la cocina, pero cuando cuido casas me gusta experimentar el desafío culinario y me termino viendo decepcionado por las instalaciones.
La primera era en san telmo. Era hermosa. Dos pisos (altos) por escalera. Pero con tocadiscos y una gran colección de vinilos. Terraza y pelopincho.
La segunda: en palermo-almagro. Muy linda, muy preparada para reuniones. Grave, grave problema: Pérdida de gas. Sólo lo abría para bañarme y para cocinar. Un día lo abrí y tardé en prender el calefón. Cuando le acerqué la velita encendida una gran nube de fuego explotó en mi cara. Temblé un rato por el shock y apagué el gas. Después de esperar a que se ventile lo abrí de nuevo, acerqué la velita y otra segunda nube explotó en mi cara. No hubo segundo shock (Prueba de mi capacidad de adaptación). Este problema del que sufría la casa no es nada en realidad: un día tras ver una película con unas amigas, salí al patio interno que tenía la casa y una rata salió corriendo desde detrás de una planta y se metió en un cuarto-depósito. Pánico. Los fumigadores que me cobraron $150 me dijeron que encontraron caca de rata por doquier. Uy, que miedo. Se me hizo dificil pegar un ojo esa noche. La noche de los oscar, mientras lo mirábamos con un grupo de gente, saltaron los tapones y se cortó la luz. Esa casa quedó tercera en el ranking.
La última casa, en la que estoy ahora, es dentro de una manzana que es como un mini barrio cerrado en villa urquiza. Dos piletas, una al aire libre y otra subterránea y climatizada. Gran colección de dvd´s. Un departamento muy cómodo. La falla: no tienen ni siquiera UNA cacerola. No es tan terrible. Es como un centro de rehabilitación: ghetto y lejos.
Me queda una buena cantidad de películas para visualizar en mis últimos días de hermitaño.

5 Comments:

Blogger Andres Biscaisaque said...

jajaa para la proxima perdida de gas podrias probar con detergente diluido, es muchisimo menos explosivo.

7:52 p. m., marzo 28, 2007  
Blogger luciana. said...

como el de Hierro 3 pero te pagan? uau....

10:42 p. m., marzo 29, 2007  
Blogger Tute said...

Acá el vecino de la primera.
Si querés, pasame tu mail así quedamos en contacto. www.tutehumor.com.ar
Abrazo.

12:43 a. m., abril 17, 2007  
Blogger Nucífora said...

Que buen trabajo!!!!!!!!!!!

Me acuerdo que yo en un post había preguntado: "Si pudieras elegir que serías en otra vida que serías" y contesté otra cosa, pero cuidadora de casas sería una excelente respuesta.

No se si alguna vez leíste a Deleuze, pero si sí, cuando el habla del viaje al oeste y del nomadismo puede pensarse que tu trabajo entraría dentro de esta categoría.

Saludos

11:18 a. m., julio 06, 2007  
Anonymous Anónimo said...

"La sobreadaptación tiene un límite, también." http://serwonderwoman.blogspot.com/2011/09/una-angustia-de-fin-de-mundo-que-se.html // leela !!! Carolina

8:47 p. m., septiembre 12, 2011  

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